Mensajes del presidente
Agroindustria: rumbo y decisión
Por Lic. Enrique García GámezOct 30, 2007, 17:02
Desde hace poco más de veinte años, las oleaginosas proporcionan materia prima suficiente para alimentar a la población mundial, de manera que ya son los cultivos más importantes, porque en comparación con otros básicos, brindan mayor productividad por hectárea y son lo suficientemente versátiles para la producción de grandes volúmenes de alimentos.
Sabemos que en nuestro país hay escasez de agua, que es necesario reactivar el ingreso del campo, que los productores de alimentos demandan grandes cantidades de aceite, grasas y pastas proteínicas; pero hay tierras propicias para el cultivo de oleaginosas y la industria aceitera cuenta con las instalaciones suficientes para procesar granos y semillas. Entonces: ¿Por qué no se fomenta el cultivo de oleaginosas?
A fin de brindar una alternativa que ayude a despejar esta incógnita, el pasado 9 de Mayo fue presentado a consideración del Ing. Alberto Cárdenas Jiménez, Secretario de la SAGARPA el Programa Nacional de Producción de Oleaginosas 2007-2012 en donde se defienden las estrategias necesarias para incrementar el cultivo de soya, canola y cártamo, y cuyos objetivos prioritarios son: mejorar el ingreso de los productores agrícolas por reconversión a cultivos mas rentables, disminuir la dependencia de semillas oleaginosas del extranjero, mejorar la oferta de la industria aceitera nacional a precios accesibles y garantizar la seguridad alimentaria.
La mayor parte de los industriales aceiteros y muchas organizaciones de productores agrícolas están convencidos de las ventajas del Programa; sin embargo, y aún cuando el Secretario Cárdenas Jiménez afirmó que "El desarrollo del cultivo de oleaginosas es prioritario para el país, pues representa en asunto de interés nacional", es necesario sortear muchos obstáculos. ¿Como reactivar la productividad del campo y trabajar en sintonía con todos los involucrados y garantizar el éxito de este Programa? Difícil es dar respuesta sin un cambio de actitud y recursos económicos suficientes con los que acción política y agroindustria puedan marcar con decisión el rumbo tendiente a mejorar la alimentación de más de cien millones de mexicanos.
LIC. ENRIQUE GARCÍA GÁMEZ