Mensajes del presidente
Estrategia o incertidumbre
PorDic 13, 2006, 13:14
En tiempos de confusión política, el desconcierto se apodera momentáneamente de las instituciones sociales. Abandonar este estado de inmovilidad requiere entender sus causas y problemas.
La política es un juego. Por ello, los inventores del ajedrez emularon las tácticas y estrategias de los reyes para conseguir un determinado objetivo a favor de la sociedad. En este juego, cada pieza está en su lugar, tiene normas reconocidas, se desarrolla en un espacio ordenado, en el tiempo propicio, y con un trato amable y cortés entre los contendientes. La política mexicana parece haber trastocado la geometría del tablero.
En la política como en cualquier juego, el sentido de cada movimiento está dado por las posibles continuaciones. La ordenación lógica de cada paso es resultado de la táctica, a corto plazo, y por la estrategia, al largo; aunque es verdad que también interviene el azar, que depende de un juego incierto, o por movimientos previamente desconocidos del adversario.
Cuando se carece de táctica y de estrategia, casi todo se deja al azar y a la improvisación, con lo cual las posibilidades de triunfo se reducen considerablemente. Pero a medida que el nivel de competición aumenta, la importancia de la táctica y la estrategia también crece.
¿Qué sigue? La incertidumbre prevalece; sin embargo, las instituciones integradas por personas y grupos de personas no son espectadores pasivos porque también participan en el juego político y sugieren tácticas y estrategias tendientes a satisfacer necesidades básicas.
La industria de alimentos para consumo humano y animal, representado por diferentes instituciones, participa en una compleja cadena de producción que abarca un gran número de actividades que van de la agricultura al producto terminado. Este sector organizado y en constante dinamismo, propone estrategias que brindan seguridad, con interés por entender el entorno, abiertas a la posibilidad cambiar todo aquello que frena el bienestar social, y propiciar otras para disminuir el desempleo, mejorar los salarios, mitigar la migración, mejorar la alimentación, tender a la autosuficiencia alimentaria. La misión central del sector es tratar de hacer más productivo el campo y disminuir las diferencias entre productores de cultivos de exportación y campesinos tradicionales; es decir, fortalece la cadena productiva para aliviar la pobreza y las desigualdades.
El sector aceitero mexicano que integra al Comité Nacional Sistema Producto Oleaginosas en un futuro próximo estará colaborando con el gobierno que cuenta con las mejores tácticas y estrategias para avanzar, porque ha sido lo suficientemente hábil para seguir el juego en un ritmo constante y lógico de reflexión, acción y cambio, y a la vez con la estabilidad que se requiere para salir de la incertidumbre.
Durante los próximos seis años y siguientes, el sector aceitero refrendará el compromiso de brindar alimentos de calidad para más de cien millones de mexicanos que habitan en un territorio de cerca de dos millones de kilómetros cuadrados, en colaboración con el proyecto de gobierno que en sus propuestas de campaña demostró ser capaz de abrir el diálogo y de resolver controversias entre las empresas y el consumidor. El sector aceitero trabajará con el gobierno que designará el Presidente electo Lic. Felipe Calderón Hinojosa.
LIC. ENRIQUE GARCÍA GÁMEZ
PRESIDENTE